Mostrando entradas con la etiqueta Show. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Show. Mostrar todas las entradas

miércoles, 12 de noviembre de 2008

QUILMES ROCK ROSARIO 2008: ENTRE LOCALES Y VISITANTES

Rosario fue por tercera vez consecutiva sede del Quilmes Rock, uno de los festivales musicales más relevantes de la escena nacional. Pero pese a eso, lo importante es la participación de las bandas locales que tuvieron su lugar en la grilla. Viernes y sábado pasaron por el escenario del Hipódromo local Rosario Smowing, Vudú y Bulldog, entre otras.

El primer día, bajo un sol hiper radiante y altas temperaturas, los que dieron el punta pié inicial fue la banda llamada Austria. Tras haber ganado un sorteo en una radio local, consiguieron su lugar en el Quilmes. Con su rock pop conquistaron a los primeros jóvenes que se acercaron al Hipódromo de Rosario. Luego llegó todo el ritmo con la gente de la Rosario Smowing, quienes hicieron bailar a los cientos de rockeritos que ya se asentaban bajo el sol.

La visita nacional vino acompañada de parte de Guasones y La Mancha de Rolando, que más tarde fueron secundados por los uruguayos La Vela Puerca, con un show a toda fiesta rioplatense. El broche de la noche fue con Bersuit Vergarabat, que entre sus nuevos y los clásicos de la historia de la banda, consiguieron transformar al Hipódromo casi en una fiesta privada donde sólo faltaba la cerveza que más de un artista reclamó.

Para el segundo día, los primeros que jugaron de locales fue Purple House, que pese a que le acortaron el set (según contó a este medio Pabliko, la voz del grupo), lucieron los temas de su flamante disco Clase. Vudú se encargó de entremezclar a los cientos de fans que ya se agolpaban en las primeras horas de la segunda jornada. Aunque la alegría de Los Vándalos, con Popono al frente y algunos invitados (Ninja, de El Vagón y Piturro, de Shoklenders), hizo danzar con el puro rock and roll y esas letras un tanto alocadas.

Bulldog hizo lo mismo, la gente los siguió y algunos de los temas de su último disco Salvaje sonaron mientras se filtraban algunos que los marcaron. Por eso Mantu sostuvo: “Estar en estos festivales hace que te encuentres con la gente y con músicos amigos. Para nosotros es un placer”. Mientras tanto, algunos se agolpaban en el VIP para tratar de rescatar algo de bebida sin alcohol para evitar abonar los 6 pesos que costaba el agua o los 5 de la gaseosa rebajada (cosas de festivales).

Y casi una hora de adelanto había pasado cuando el cielo amenazaba más de lo que lo había hecho todo el día. La lluvia se podía oler fácil. Pero Las Pelotas no dudaron en subir y demostrar por qué perduran en el tiempo. Casi diez mil personas ya habían ingresado para las 21. Estaba cerrando Dafunchio y su gente cuando algunos en el público esperaban ansiosos el ritual de la noche. Bajo la lluvia, cantando, saltando y bailando Los Piojos regresaron a Rosario por segunda vez en menos de un año e hicieron explotar la segunda y última noche del Quilmes Rock.

domingo, 5 de octubre de 2008

SHOW VANDÁLICO SE CONVIERTE EN FIESTA

Los Vándalos es de esas bandas que alegran, que se dejan ver. Y tiene un sonido que seduce a muchos. Por lo menos eso es lo que sintieron las cientos de personas que disfrutaron a pleno un nuevo show de la banda de Popono, para algunos Diego Romero. Noches de fiestas si las hubo… esa fue la del viernes.
Las guitarras comenzaron a sonar cuando el público se empezaba a impacientar. Después se acomodó el resto del grupo y por último, tras el recibimiento de público, entró Popono, uno de los grandes personajes del rock local. Con camisa escocesa, jeans y su infaltable bincha, el rock and roll no paró por casi dos horas de un show intenso, fiestero y repleto.
Es así, junto a Cielo Razzo y Vudú, Los Vándalos es una de las bandas más convocantes de Rosario. Y el público tiene ese toque especial de los recitales, que si no reacciona, el show no anda nada bien. Y este no fue el caso. No pararon, saltaron, pogos de aquí y pogos de allá. La gente fue una verdadera fiesta. Y Popono sobre el escenario la figura que le da el touch de personalidad al grupo.
Con temas como Come on baby, Acá no hay o El indulto el show se convirtió en una sola voz. Y en este último con un invitado especial como fue Julián Ninja Miretto de El Vagón. Y entre el público otros músicos rosarinos (como Ike Parodi, de Vudú) se movían al compás de la música vandolera.
También hicieron algunos temas nuevos. Los Vándalos se encuentran actualmente grabando lo que será el sexto disco. Y para recuperar los pasajes olvidadizos de las nuevas canciones, Popono recurrió a unos machetes pegados en los equipos pero por supuesto sin dejar ese carisma de lado que lo posiciona como uno de los mejores frontman de la escena local. Así mantiene, junto a la banda, esa relación con su público, incitándolos todo el tiempo a bailar, cantar, aplaudir y saltar sin parar.“Vandolero, vandolero si no cantamos todos juntos parecemos Soda Stereo”, expresaban los fans. Saludaron y se fueron los músicos. Después de varios minutos, regresaron e hicieron algunos temas más, entre ellos Te voy a patear el culo y para cerrar Principito. ¿Más fiesta?. Y para terminar les dijo: “Les deseo mucha felicidad… pero con alegría che!”. Los Vándalos. Un clásico local.

SIKARIOS MOSTRÓ ALGO DE LO NUEVO


En un ciclo de bandas que se realiza en uno de los típicos escenarios locales, Sikarios estuvo repasando su repertorio y haciendo nuevas canciones. En las primeras horas del viernes, la banda de Ezequiel Choza Salanitro, Ariel Flaco Díaz y Lisandro Lisi Hedin demostró una vez más calidad, experiencia y potencia.
Son pocos los tríos que se ven en la escena local y menos aún los que logran este concepto. Y así lo hicieron en el Dixon. Con una lista de temas que comenzó con canciones nuevas, hicieron el repaso de lo que es Requien Rústico. Pero además se incluyó el cover que hacen de Luis Alberto Spinetta (Lo que nos ocupa es esa abuela) y algunos “viejos que hacía rato no sonaban”.
“Gracias por esperarnos, sabemos que mañana trabajamos todos. Gracias de verdad.”, enfatizó una y otra vez Choza, quien además adelantó que esperan que el próximo disco de estudio esté listo para abril de 2009. Las canciones están, eso ya lo dijeron en Zona de Promesas el sábado 27 de septiembre, cuando estuvieron en el piso en una nota divertida e interesante.
La idea general de la banda se trasluce en sus letras, escritas por Choza, con esa voz de protesta en algunos casos o en el relato de historias en otras. Y eso está acompañado de un sonido que arremete, que pareciera entrar al cuerpo y a la cabeza casi sin trabas. Esa es la sensación que da cuando uno está allí, debajo del escenario viendo Sikarios.
Mientras los temas pasaban, la energía de Sikarios penetraba al público, algunos habían llegado desde Córdoba, y allí anunciaron que el 25 de octubre van a talonear a Sokol en su presentación en el Sótano.
Y si bien se podría extender esta nota en más detalles de esa noche, es mejor destacar la calidad, experiencia y potencia, com ya se dijo, que tiene este power trío rosarino. En un momento de transición que atraviesan para ponerse a grabar el nuevo material, los podrás ver en algunas oportunidades más en lo que resta del año. Zona de Promesas te lo recomienda.

martes, 23 de septiembre de 2008

CIELO RAZZO ACARICIÓ SU SUEÑO

(COBERTURA ESPECIAL DESDE BUENOS AIRES)

Una parte del sueño estaba cumplido. Estar dentro del circuito porteño no es poco. Haber hecho tres funciones a pleno en el Estadio ex Obras Sanitarias mucho más. Con esta parte del legajo de Cielo Razzo alcanza para explicarte por qué fue una marca en su carrera haber hecho este sábado un Luna Park ante cinco mil personas. Un show que además fue mágico por la gente.
Así es que la banda de Pablo Pino llegó a otro de los míticos escenarios que tiene Argentina. Ansiosos, expectantes, nerviosos. Así dijo Fernando Aime (guitarrista) que se sentían una semana antes de tocar. Pero todo desapareció cuando subieron a escena.
Para las 22, cuando comenzó el show, unas cuatro mil personas estaban alentando, coreando los cánticos de siempre a la espera de los rosarinos. Unos cuantos globos blancos y celestes se deslizaban sobre las manos de los chicos. De golpe la luz se apagó. Una luz blanca iluminó a Javier Robledo en su batería y sonaron los primeros acordes de Televicio. Así comenzaba la esperada noche para presentar Grietas en Capital Federal.
Un sonido impecable los acompañó durante todo el show que rozó las dos horas y media. La cara de los chicos era una sonrisa. Sus miradas cómplices lo demostraban. Después de temas como Tu fricción, Algen o De caer el público ardía, los aplausos parecían interminables y sus voces el eco de Pablo. La noche recién empezaba y faltaba mucho más.
“Gracias a todos por venir. Gracias a Capital por abrirnos el Luna y gracias a Rosario”. Estas fueron las palabras de Pino. Mientras tanto, las chicas se sentaban sobre los hombros de algunos varones y se posicionaban para seguir la fiesta. Para quienes los vieron ir creciendo de a poco, para quienes los vieron pelearla es gratificante la sensación de verlos ahí arriba. “Que una banda independiente haya logrado esto es porque algo de magia tiene”, dijo alguien que estaba al costado del escenario. Y es así. Ver esa situación, como lo fueron aquellas veces en el Obras, explica esto.
Cuando ya había pasado más de media hora de show, el campo vivía un clima de fiesta, los chicos sobre el escenario se los veía más relajados. El termómetro comenzaba a marcar cada vez más temperatura. Atrás quedaba el frío y el viento del barrio porteño de Retiro. Sin duda, De caer fue uno de los mejores momentos de la noche.
Casi tapando la voz de Pablo Pino, los miles de fans que estaban en el Luna coreaban La cruz como si fuera la última vez. Pero así como la euforia parecía acaparar la noche, llegó la calma y emoción cuando Cielo Razzo hizo La cuna del sol.
Para ese entonces ya habían pasado los primeros invitados. Fueron tres músicos que acompañaron en La cruz con violín, violonchelo y una flauta dulce. Ellos fueron presentados como Cecilia, Virginia y Cachi. También se dieron el gusto de hacer un cover. “Hacía mucho no lo hacíamos”, dijo la voz principal. Así sonó Promesas sobre el bidet, de Charly García, con un marcado estilo de la banda rosarina.
Un “gracias a todos por venir” se repitió en varias oportunidades de la noche. Y Pino volvió a remitirse a este sueño: “Si nos hubieran dicho hace unos años si íbamos a estar tocando en el Luna Park, no lo hubiéramos creído. Como tampoco lo podemos creer ahora”.
Uno de los momentos exclusivos fue cuando hicieron un tema que no formó parte de Grietas y se llama El Vagón. Javi abandonó la batería para sentarse sobre un cajón peruano, Pablo retornó a su electroacústica y una especie de paz se adueñó de la noche.
Después de eso, el lugar definitivamente explotó con Barec y luego con Luna. Y llegó el turno de llamar a los amigos rosarinos. Para eso subieron a escena Dani Pérez (Sucesores de la Bestia), Ezequiel Choza Salanitro (Sikarios), Nahuel Marquet (Degradé), Lolo Luciani (Fluido) y el Polaco Abramovsky (El regreso del Coelacanto). Aquí el único reclamo fue que no todos los micrófonos estaban en su justo volumen y sólo en algunas ocasiones se escucharon todas las voces. Sin embargo, la gente cantó, bailó y respetó a estos músicos que para muchos eran desconocidos. Qué se yo fue otro de los grandes momentos de la noche del 20 de septiembre.
Luminoso, Satiretalised y Sin salida también formaron parte del track list. Y cuando habían pasado dos horas que los rosarinos estaban tocando, el Pájaro Almirón (primera guitarra) dijo: “Gracias a todos, loco. Gracias por haber venido. Ya nos estamos yendo”. El final estaba latente. Pero ni ellos ni su gente querían acabar con esta noche mágica.
La lista, aparentemente, terminaba con La roca. Adrenalina al máximo. Pero cuando se despidieron y la gente exigió más Cielo Razzo, no dudaron un segundo en hacer un par de temas más. Ni ellos se querían ir, eso estaba claro. Chapa y bandera fue el antecesor del cierre que estuvo a cargo de un clásico, Charlone.
Y aunque las luces ya se habían prendido y las agujas del reloj se acercaban a la 1 de la madrugada, los chicos y chicas parecían no querer retirarse y exigir más. Cielo Razzo logró llegar al Luna Park, tocar frente a unas cinco mil personas. Desde la lucha, recorriendo ciudad tras ciudad, consiguieron cumplir el sueño. ¿Misión cumplida? Ojalá que no!

martes, 16 de septiembre de 2008

Un Rosario de rock

Carla Parody (carlaparody@yahoo.com.ar)

El frío se adueñaba de Rosario otra vez. Pero en las inmediaciones de uno de los shoppings de la Cuna de la Bandera no se notaba. Unos cientos de jóvenes comenzaron a caminar primero fuera y luego dentro del centro comercial con un sólo objetivo: encontrar el rock! Si, si, rock. Es que este viernes se realizó en la ciudad el Valmont Music Club y su grilla sedujo a muchos. Jugaron de locales Degradé y Fluido, para completar con TIN, Cuentos Borgeanos, Massacre y Catupecu Machu. ¿Vos te lo hubieras perdido?
Las puertas del salón Metropolitano (Alto Rosario Shopping) se abrieron pasadas las 19, mientras el sol caía. Los más ansiosos por vivir una noche a pura música ya estaban allí instalados. Y como siempre ocurre, lo bueno se hizo esperar.
Y todo comenzó a vibrar de golpe. Sonidos eléctricos. Dos personas sobre el escenario. Y después de los primeros toques la gente comenzó a mover la cabeza y más tarde cayeron en la burbuja musical. La banda porteña TIN (Trust in None) era la encargada, pasadas las 20, de la apertura de este mini festival. Desconocidos para algunos, eso no impidió que la música electro experimental de este dúo le de paso al precalentamiento que más tarde llegaría de la mano del rock.
Y pasó el primer set de la noche. La gente estaba ansiosa. De a poco iban llegando los grupos de chicos y chicas, algunos lookeados a la moda y otros fieles al estilo del rock, con sus remeras con estampas de las bandas.
El segundo grupo que subió a escena fue Cuentos Borgeanos. Con más espectadores, la banda que lidera Abril Sosa comenzó su segmento con Eternidad, el corte de su último disco de estudio que se titula Felicidades. El track list recorrió mayormente este cd sumando algunos clásicos de la banda. Aunque tuvieron algunos problemas técnicos con el micrófono de Abril en algunas oportunidades, la gente se sumó a la buena interacción que tuvieron. Y se dieron lugar para jugar. Cambio de roles, momento de rotación. Es que por un tema todos los integrantes de Cuentos intercambiaron entre sí los instrumentos.
Y llegaba ahora el turno de los locales. La primer banda que realmente se lució fue Degradé. Encabezados por Nahuel Marquet y Emiliano Cattáneo, mostraron una reducida lista (a pedido de la producción por cuestiones de tiempo) que los mostró musicalmente prolijos y atrapantes. En esta oportunidad, La hora azul, su más reciente disco, fue la carta de presentación para algunos. Hicieron temas como Espina, que es un clásico, Navegar y Conciencia musical para finalizar. Sin su guitarrista oficial, Julián Acuña (estaba tocando con Coki De Bernardi y Fito Páez en Porto Alegre, Brasil), los acompañó un viejo amigo. Pero eso no minimizó la cuota de innovación en su música, como están acostumbrados. Degradé es unos de los grupos rosarinos que se destaca por alejarse de los sonidos tradicionales y demostrar calidad y particularidad.
Ahora el estilo iba a cambiar por completo. A prepararse. Fluido es de esas bandas que arrasan, como lo haría más tarde Catupecu. Lolo Luciani y su gente hicieron también un excelente show. Definitivamente uno de los grupos rosarinos, como Degradé, que se merece estar en la primera categoría del campeonato musical nacional. Y fue el momento de estrenar baterista (Juan Pablo Sanchez) y un nuevo corista (Javier Vega, bajista) en su ciudad natal, ya que hicieron algunos shows en Buenos Aires con la nueva formación. Potentes, contundentes, con la nota justa para desacelerar ese sonido arrasador. “Envolvente y poderoso”, lo definió alguien que los escuchaba atentos desde el público.
Walas se estaba preparando. Massacre estaba en camarines mientras finalizaba Fluido. Minutos más tarde, plomos acomodando instrumentos, conectando cables. Todos movimientos rápidos. Y el público se unió en sólo grito cuando uno de los pocos hombres del rock que se anima a usar calzas de leopardo apareció. Y arrancaron con el tema Octava Maravilla, luego con un viejo y clásico tema que fue Querida Eugenia. Con esa actitud radiante y carismática que caracteriza a Walas, la noche se encendía tema tras tema. Realmente el público vibraba a cada momento. El dato musical: en lo que iba de la noche, la batería de esta banda fue la que marcó más presencia. El set de Massacre fue sin duda una fiesta y el más divertido. La frase: “Este recital viene con un aporte de calcio, vitamina a y mucho sexo. Hay una promo que podés cambiar tu vida por una mejor”. (Walas dixit)
El reloj marcaba ya la primer hora cumplida del 13 de septiembre. El final estaba latente. A las corridas ingresaron Fernando Ruiz Díaz, Herrlein, Macabre y el nuevo bajista Sebastián Cáceres. Los primeros acordes de El viaje del Miedo se dejaron escuchar y el público explotó. Un tanto distantes al comienzo, recién hicieron su saludo formal al octavo tema, tras una seguidilla de potentes canciones. Contundentes, prolijos, potentes y armónicos. Catupecu Machu se lució con un destacado track list. Al momento de tocar Magia Veneno, una gigante pelota de Valmont comenzó a girar sobre el público. “Es un gusto estar siempre acá. Gracias a todos”, fueron las palabras de Fer. Para Plan B invitó a Walas para que oficiara de cantante. “Gracias por prestarnos un ratito este tema”, le dijo. Y para la hora de los finales siempre es bueno dejar el mejor bocado. Llegaba así Dale! y Origen. Cuando saludaron y se retiraron del escenario, de golpe volvió Fer. “Ha llegado un gran amigo. Vamos a repetir un tema. Con ustedes, Mr. Zeta Bosio”. Sólo dijo eso y nada más importó. Volvieron con el tema Muéstrame los dientes y así era el mejor cierre que podía tener este mini festival en Rosario.

jueves, 14 de agosto de 2008

LA HILACHA EN GARCÍA BAR

El power trío La Hilacha se subió una vez más a los escenarios locales para festejar y colaborar con la Comunidad Toba para que sus chicos puedan festejar el Día del Niño. Para eso, junto a bandas como The Line y Persecuta, el domingo 10 de agosto se realizó un show a beneficio en García Bar donde los jóvenes rosarinos hicieron una agitada y prolija presentación.
Con una lista que los llevó a tocar una hora, el track list recorrió sólo sus temas. Incluso se dieron el gusto de estrenar algunas canciones como Fe y otra aún sin título (ambas escritas por Diego). Te quiero a pedazos, Más que simple, Esclavo y Autopista del Sur fueron también parte de esta noche.
El sonido que desprendió el trío fue prolijo, contundente y potente. Con letras nuevas que se acercan a la vida cotidiana, La Hilacha es una de las bandas jóvenes que espera con paciencia y potencial llegar para quedarse. Lejos de elogiar en vano, y aunque el estilo de música no sea el que te guste, e smuy probable que coincidas en que estos tres chicos están listos para jugar en primera!

viernes, 20 de junio de 2008

VUDÚ REGISTRÓ SU PRIMER DISCO EN VIVO


Después de un largo tiempo alejado de los escenarios rosarinos (mientras tanto estuvieron de gira por Brasil), terminó la espera. VUDÚ, la banda que lidera Ike Parodi, comenzó su show cerca de la 1 del domingo para registrarlo luego como el primer disco en vivo. En medio de un escenario cálido que era acompañado por un láser verde que iluminaba anticipando la fiesta que se viviría esa noche, los miembros de Vudú aparecieron en escena.
De recorrida por sus tres discos (Vudú, Sueños Eléctricos y Picaseso), los cuatro integrantes lograron deleitar a los espectadores que colmaron Willie Dixon. Todos los chicos y chicas saltaron, bailaron, gritaron y especialmente disfrutaron de una de las mejores bandas que en estos momentos hay en Rosario. Y eso quedó reflejado.
La noche tuvo muchos condimentos, desde sus poderosas canciones con un tono cálido, aunque sin dejar a un lado ese color que sólo un guitarrista con la calidad de Willy Echarte le puede poner, hasta los temas en que Ike con su voz consiguió esos tonos que nos hacen viajar a otra dimensión pero que en algunos momentos sonó un poco desprolija en base a lo que nos tiene acostumbrados.
A mitad de la noche, Nahuel Antuña salió a escena solo para mostrar lo que sabe hacer con su Fender. Aunque arrancó con un desperfecto que lo obligó a dejar de tocar, retomó en cuestión de segundos y dejó a todos boquiabiertos mientras usaba distorsión y un efecto muy psicodélico. Para los últimos momentos, Vudú invitó a un amigo de la banda: Bruno, el tecladista de Los Vándalos, que interpretó junto a ellos dos temas.
En uno de los últimos el batero tampoco se quedó atrás y realizó un solo, que si bien fue corto pero contundente, arengó a la multitud a disfrutar de las últimas canciones.
Con un show de 120 minutos, aproximadamente, una vez más VUDÚ fue un verdadero espectáculo. Y es cierto que es bueno esperar para que en momentos donde escasea la buena música se reciban estos cachetazos de calidad. VUDÚ demostró que suenan prolijos y contundentemente poderosos.
Cronista invitado:
Ag.U - músico
(baterista La Hilacha)

martes, 13 de mayo de 2008

CABEZONES RENOVADOS

Cabezones volvió a presentarse en Rosario el 8 de mayo en el Café de la Flor. Allí la nueva pero vieja banda que lidera César Andino repasó los temas de siempre que tiene el grupo. Si bien faltan unos días para el lanzamiento del próximo disco, aprovecharon para adelantar sólo algunos de los nuevos tracks que se escucharán.
En un ambiente más bien íntimo, donde más de cien personas se acercaron hasta el lugar desde temprano, Cabezones volvió a mostrar el power, la energía y que no bajó los brazos. Durante una hora y media de show, César y sus nuevos compañeros hicieron temas como ‘Globo’, ‘Abismo’, el cover de Soda Stereo ‘Sueles dejarme solo’, ‘Irse’ y el más emotivo fue ‘Pasajero en extinción’. Este es el punto de la noche, uno de los mejores temas que han sonado en ese jueves, donde además sin mencionar hizo referencia (y hasta lloró) a Gaby Ruiz Díaz (bajista de Catupecu Machu, con quien se accidentaron en 2006).
Es cierto que si bien la banda santafesina tiene un sonido arrasador, más “emo” como dijo algún periodista presente (haciendo referencia al nuevo sonido del hardcore), por momentos la voz de César no iba a la par de las melodías potentes, no coincidían los tiempos. De todas maneras la banda tuvo una postura importante sobre el escenario y seguramente estas diferencias se ‘limarán’ con el correr de los recitales.
Por ahora, resta esperar al lanzamiento de Solo, el nuevo disco, que será el 15 de mayo. Ya estás escuchando en las distintas radios locales y nacionales el corte difusión que es Mi Reina, que también fue parte del track list que dejó con sed de más Cabezones a los fans de aquella noche.


martes, 15 de abril de 2008

Fluído, un sonido prolijo y que crece


El viernes 11 por la noche, después de un par de horas de espera y aguante por parte del público, llegó la hora de que los chicos de Fluído aparezcan en escena. Presentando su primer disco y adelantando nuevo material, el escenario del Dixon se convirtió en la escena del hecho.

Lolo y sus compañeros comenzaron a sonar alrededor de la 1.30 del sábado. Potentes y prolijos, Fluído está preparándose para lanzarse a un circuito mucho más amplio que el del rock under. La banda si bien es nueva, lleva un muy importante cantidad de presentaciones tanto en la ciudad natal como en otras del interior y también en Buenos Aires.

"Mis sentidos se están conectando con el mundo". Esta fue la primera frase que se escuchó con un sonido que, al menos para la que escribe, sonó al mejor estilo comercial que tiene Carajo. Y las cientos de muchachas se sumergieron en un largo suspiro cuando lo vieron a Lolo. Esto da lugar a la siguiente observación: aunque aquellas jovencitas, al parecer, están lejos del ambiente del rock, Fluído las acerca y les abre la cabeza. Y eso es muy bueno.

Luces blancas desde el piso, flashes a los costados, un sonido que fue acorde al disco Complementos y que hace bailar y hasta saltar a los que estaban parados frente al escenario.

El invitado de la noche fue una de las personas más queridas del ambiente: Daniel Pérez (cantante y músico de Los Sucesores de la Bestia).

Tanto Lolo como los demás chicos de la banda, no dejaron de agradecer en reiteradas oportunidades el aguante de la gente. Y además, anunciaron que el 15 de octubre estaría listo el nuevo disco de estudio, lo que fue seguido de un gran aplauso.

Mientras Rosario atravesaba una de las noches más frías de los últimos meses, el calor se hacía sentir en ese rincón sagrado para los músicos locales y los jóvenes, el templo del rock.

miércoles, 9 de abril de 2008

ROCK + GLAM = LSB

La noche del sábado se perfiló de glam y rock. Y es que Los Sucesores de la Bestia volvieron a las tablas. En un show prolijo y entre amigos y familiares, el Berlín Café fue seducido por un tono fantástico bailable.
Así fue que después de varios meses la banda que lidera (por decirlo de alguna manera) Dani Pérez reafirmó por qué no es una mas. Es que LSB marcaron en este último tiempo una diferencia del resto. No sólo son buenos músicos, sino que además juegan a ser estrellas con todo lo que ello condice: desde el estilo de vestimenta del catante o guitarrista, por ejemplo, hasta la personalidad que muestran sobre el escenario.
En Rosario se disfrutaba de una noche fresca y la gente andaba por todos lados. Pero no todos sabían que en ese bar del céntrico pasaje Zabala los acordes comenzarían a sonar y así Caída libre, la primera canción.
Alrededor de 150 personas coparon el mítico lugar por el que pasan otros cientos de músicos. “De vuelta estamos en casa”, saludó Dani. Y el show empezó. Pero no sólo se lucieron Fabricio Silvestri (guitarrista), Salvador Greco (bajista) y Pablo (en batería). También fue noche de amigos y para ello presentaron Juan Pablo "Chino" Aguilar, de Los Vándalos.
Los temas que se escucharon durante una hora y media aproximadamente fueron temas de sus discos y algunos cobres, que como siempre, rozaron la perfección (si es que no la alcanzaron). Encuentros, Promesas, Mimosas, Soul, Yeah Yeah y el fabuloso enganche de Funkytown – Chicano – Mentirosa para terminar la noche con Nite Queen.
Entre medio se escuchó algún tema nuevo, otro dedicado a Cachete, con una intro lenta y melódica que más tarde explotó con mucha potencia. Y si hay que destacar algo más de la calidad musical, también es de nombrar el gran manejo de voz que tiene Dani, lo cual realmente está muy bien logrado a lo largo del show. Su personalidad y postura hacen que se aleje del quizás mal llamado por algunos ridículo personaje, al que Zona de Promesas apuesta y apoya.
Los Sucesores de la Bestia, otra banda de rock alternativo pero con perfil propio.

martes, 8 de abril de 2008

RYAN LLENO DE ACORDES OCHENTOSOS LA OSCURIDAD DE "EL SÓTANO"

Entre la humedad y los olores recurrentes que “El Sótano” posee, se presentó Ryan junto a otras bandas (Réquiem, Falso Crup y Sin rumbo). La oscuridad que encierra este mítico bastión del rock and roll rosarino actuó como máquina del tiempo, en la cual Ryan fue el actor principal, con acordes que recordaron a los años ’80. Vestidos con remeras negras, sin premeditación pero con la impronta de los rockeros que buscan insconcientemente la oscuridad, salieron a tocar. De calzas y borceguíes, exhibiendo todo su “físico”, Rubén (cantante de la banda), dio la bienvenida al show. Característica principal de la música de los ochenta y noventa, sus temas destacan a sus dos guitarristas, Marcelo y Maxi, quien con muy buenos punteos y prolijos riff se convierten en el fuerte de su música. A ellos los acompaña Rubén, un cantante con buena voz que logra una gran expresión a la hora de interpretar los temas, convirtiéndolo en el estandarte del show. Hernán, con un bajo marcado, y Gonzalo, con una batería afinada a la perfección, consolidan con fuerza las bases de un sonido potente que recuerda las bandas con identidad y criterio que hoy en día son difíciles de encontrar. Después de una hora de show donde sonaron temas propios y covers (Violadores, Lenny Kravitz y los rosarinos de Graffiti), afirmaron que son una banda con muchos años dentro del rock, logrando la atención y cosechando aplausos de jóvenes que no fueron precisamente a verlos a ellos al Sótano.

sábado, 29 de marzo de 2008

Graffiti, el regreso después de 20 años




Y un día “el sueño continuó”

Las miradas se perdían en el pasado. La música recordaba viejas épocas. Rosario volvió a sentir la vibración, el amor, la emoción y la melodía que escuchó tantas veces hace 20 años. Es que este viernes Graffiti, una de las bandas locales más importantes de la historia rosarina volvió a tocar. Lágrimas, humor y música en una noche única.



La esquina de Sarmiento y Mendoza se vio llena de gente ayer por la noche y las puertas de la Sala Lavardén se estaban abriendo para un nuevo viejo show. Como pocas veces se vio, el lugar estaba colmado de personas que rondaban los 40 y tantos. Algunas cámaras en el techo, luces, sonido, una pantalla gigante sobre el telón. La ansiedad comenzaba a notarse.



Cuando el reloj casi marcaba las 22 del 28 de marzo de 2008, todo quedó a oscuras hasta que comenzó a verse un video con la historia de esta agrupación que hace tiempo marcó a los rosarinos. Con palabras del periodista Gustavo Lorenzatti, se rememoraron aquellos años felices. Después de varios minutos, se escucharon los primeros acordes y cuando se encendió el escenario y comenzó “Nadie más que yo”, las lágrimas también fueron cómplices del regreso de Graffiti.



La lista de temas fue extensa e incluso hubo dos bonus tracks. Durante casi dos horas de espectáculo musical, porque eso fue lo que se vio, se escucharon canciones como “Hay algún lugar”, “Todo por sentirse bien”, “Confesiones para Laura”, “Cansados”, “De a pedazos”, “No me importa” y “Recuerdo esa canción”, tema que hicieron dos veces y con el que la gente saltó, lloró y se puso de pie.

Escuchar las melodías, las letras para alguien de veintitantos que quizás nunca los escuchó puede focalizarlos instantáneamente con la música de los 80 y 90, en el furor de la música argentina, donde el rock and pop se convirtió como en una especie de himno. Ellos demostraron este viernes por qué alguna vez compitieron con bandas como Soda Stereo o Enanitos Verdes. Es que nada tienen para envidiarle, quizás al contrario.

Eduardo Carbi (voz principal y batería), Ariel Pozzo (bajo), Ricardo Vilaseca (teclados) y Claudio Falzone (guitarra) más Gul Rodríguez (también batería) fueron los cómplices de tantos momentos, de tantos recuerdos de esas cientos de personas que presenciaron el regreso, quizás por única vez, de Graffiti. El humor de Carbi, presente durante todo el show, se hizo notorio en los pasajes que charlaba con el público mientras bromeaba con la caída del pelo, las panzas o la vista de “la monada”.

Después de rockanrrolear, de darse el gusto de un acústico sólo entre Eduardo Carbi y Claudio Falzone, la banda se despidió entre un aplauso interminable y un público con sed de más.

Y la puerta quedó abierta, las últimas palabras fueron: “Gracias por venir. Nos vemos en cualquier momento. El sueño continuó”.

LO MEJOR DEL 2008